miércoles, 15 de mayo de 2013

Presentación


Y sin más dilaciones, después de arduos estudios (aunque gratificantes, por supuesto), aquí les dejamos nuestros relatos sobre personajes históricos. Esperamos que los disfruten y, aunque sea durante un rato, olviden la caótica situación presente.
Pero, recuerden, no todo tiempo pasado fue mejor.

Kurt Cobain escribió una carta de amor a su mujer antes de suicidarse, igual que Virginia Woolf que se la escribió a su marido. Van Gogh dejó una nota de rabia y pena, pero a Larra no le dio tiempo.
Pasó todo muy rápido. Viéndolas alejarse – delante Dolores, su cuñada detrás – supo que tenía al menos una docena de pasos para detenerla. Arrojarse a sus plantas, poner el oído sobre su vientre preñado, rendirse, confesarse y aceptar la penitencia. Pero pasaron en un parpadeo. Su cuñada cerró, apresurada y con un último vistazo frío y amenazador, antes de que él alcanzase el pomo.
El portazo levantó una corriente que le tocó el pelo...
y que olía como Dolores.
Se quedó de rodillas unos segundos más, escuchando los cuatro taconcitos de los zapatos bajando los escalones hasta el segundo piso. Pero los de ella repiqueteaban diferente. Después salieron del número tres y subieron al coche. Dejó la cabeza caer sobre el pecho: allí,como una marioneta arrojada, yacía un hombre sin esperanzas. 

La sangre se le bajó toda a las piernas y se puso en pie. Un pelele destartalado revolviendo cajones, sacando una pistola, ayudándose con los dedos de una mano a meter los de la otra en el gatillo. Un pelele temblón y siniestro derramándose por las tablas de madera de su domicilio en la calle Santa Clara.
Más tarde, Adelita, su niña pequeña, abrió la puerta para dar las buenas noches. Al día siguiente, la casera tuvo que agacharse para limpiar las huellas ensangrentadas de sus zapatitos, que huyeron despavoridas del monstruo con la cabeza machacada que había en el suelo de la habitación de papá.

                                                                                                 Esther

Un paseo con Bécquer

..Y aquel misterio en forma de flor quedó dormido entre las letras que formaron su nombre...


Madrid 1860

Un carruaje veloz rompía el silencio de aquella noche oscura como la boca de un lobo.
Paró en seco frente a la puerta de una gran casa y el rechinar de los caballos,alertó al servicio de la llegada de la visita.

_¿Dónde está mi hermano?-dijo el elegante caballero a la sirvienta que le dio paso a la casa.
_En su habitación.Señor.No ha probado bocado desde hace días y casi quiere salir a pasear.-Dijo la sirvienta con la voz quebrada.

El joven subió las escaleras como alma que lleva el diablo .

_¡Hermano!,abra la puerta-grito mientras aporreó con sus nudillos la madera.
_¡DEJADME EN PAZ!¡QUIERO MORIRME!-gritó la voz desde el otro lado.
_¡He viajado toda la noche desde Toledo para verlo,y no me marcharé de aquí hasta que lo haga!!
_¡NADIE LE INVITÓ A ESTE ENTIERRO EN VIDA!!-Dijo la voz llena de ira.
-¡ABRA LA PUERTA!,¡Por el respeto que me tiene!-gritó el joven con la voz apenada.

Después de un largo silencio,la puerta cedió..

-¡Hermano...pero que le ha pasado!,¡Parece usted un fantásma!m-dijo el joven horrorizado al ver el rostro de la misma muerte.
_Elisa..querido hermano.Ese amor que tanto anelé y tuve entre mis manos..me ha dejado.
_¿Es por amor todo este sufrimiento querido hermano?....Existen miles de damas que se mueren por estar a su lado...
_No es por amor por lo que sufro,si no por la ausencia de él.Ahora ya me vio,querido hermano,no era ese su propósito,pues déjeme tranquilo con mi pena..
_Hermano,usted más que nadie sabe lo que es el amor,lo describe en cada uno de sus versos...Nadie mejor que usted lo sabe..
_El amor..el amor hace vencido al caballero valiente,tonto al más ilustre de los pensadores y cobarde al más valiente de los hidalgos.
_Cierto es,querido hermano..pero el amor no mata a las almas puras como la vuestra,la hace grande y eterna....

- La hace grande y eterna...¿dónde escuché por última vez esa frase?-se preguntó el joven mientras tomaba asiento abatido.
.....................

Sevilla1850

-Y dígame querido Bécquer,¿como demostraría usted el amor a una persona?
_AY¡,querido Alejandro.Pues supongo que llenándola de versos cada mañana,es lo único que sé e hacer bien.
Y usted...¿Como lo haría?-
_Yo...pues no lo se,quizás una flores.Un cortejo perpetuo.Un paseo como el que usted y yo estamos dando...
_¿Hay alguna pretendiente?-dijo el joven con una sonrisa en la boca.
_Mi madre quiere que corteje a la menor de las Hernandez,esa que cursó latín con usted...Pero no me gusta el amor concertado ..el amor debe ser libre..como el respirar..no elegido si no llegado..
_¡Pare señor Gil!..que aunque deacuerdo estoy con sus palabras..le recuerdo que aquí el poeta soy yo...-Bromeó el joven._-Las flores,querido amigo...son poemas efímeros,es un buen regalo para dar a esa persona amada.Sobre todo si el color de la flor llama a la vista de la pretendiente.Por eso elija siempre un color vivo.Como el rojo.ME ENCANTA EL COLOR ROJO_
_Gracias,querido amigo,le haré caso ya que usted es erudito en estas cuestiones.El día que encuentre el valor de entregar dicha ofrenda...será de ese color..
_Ay el amor querido...ese misterio divino que hace grande y eterna hasta el alma más mundana....
...........................
Años después,sobre la tumba del poeta..aparece cual fantasma la bella forma de una flor .

Nadie sabe quien la deja..

Pero todos los años aparece

El rojo da vida a tanta muerte silenciosa...

...Y aquel misterio en forma de flor quedó dormido entre las letras que formaron su nombre...


                                                                                                    Gork Domínguez

WU ZETIAN. HISTORIA DE UNA VENGANZA..


Ésta será una dulce venganza, pensó mientras se bajaba las bragas y abría las piernas frente al hombre que más odiaba.

Todos se sorprendieron el día que anunció el nuevo decreto, ni siquiera sus primeros ministros (y amantes) Zhāng Yìzhī y Zhāng Chāngzōng sabían nada al respecto. Pobres bobos, la miraban con mirada de amantes traicionados.No entendían.Nadie tenía por qué entender. Ella era la emperatriz, había luchado desde muy joven para alcanzar esa posición. Había aprendido a usar su cuerpo para su propio beneficio, ahora lo usaría también para la venganza. Poco le importaba lo que pensaran los grandes varones del reino y menos aún si esta nueva excentricidad provocaría un empeoramiento en las relaciones con los países extranjeros; se haría su voluntad, como siempre se había hecho. 


Fue un día feliz aquel que conoció la debilidad de su enemigo. Justiniano nunca supo que ella lo había visto en las sombras, abrazando y besando a ese jovencito; pero ella nunca se olvidó. Había indagado, sabía de memoria el nombre de todos sus amantes, conocía sus gustos, incluso aquellos más íntimos... Si Constantino hubiese sabido, si hubiese imaginado siquiera lo que era su querido hijo... Él sí que era un auténtico hombre, su Constantino, buen emperador y mejor amante. Era un insulto a su memoria el comportamiento de su hijo. Ella siempre había sentido un odio irracional hacia Justiniano, un odio que nadie comprendía. Nadie tenía por qué comprender. Ella era la emperatriz y, desde ese día, cada vez que Justiniano quisiera una audiencia con ella tendría que arrodillarse frente a ella y realizarle un cunnilingus.



             



                                                                                                                        Inma