martes, 30 de septiembre de 2014

Presentación

¿Te imaginas que Tritón expulsase a Ariel del océano porque no soporta su voz? 
¿Que la Flaca de Jarabe de Palo durmiese de noche y de día se hartase de potajes? 
¿Puedes concebir al Principito convertido en un ser mediocre, sin imaginación, que simplemente dibuja sombreros? 
¿O un don Quijote arrastrado a la locura por sus continuas lecturas de novela pastoril?

Pues eso es precisamente lo que te pedimos para este nuevo ejercicio: finales distintos, desarrollos inesperados de historias archiconocidas. ¿Qué hubiese pasado si la Bestia hubiese aceptado la rosa de la hechicera convertida en vieja? ¿Hubiese conocido a Bella en la biblioteca o se hubiese enamorado de su mejor amigo Gastón deslumbrado por sus habilidades para la caza??


Dejad volar libre la imaginación y transformad los dramas en comedias, los amores en odios, las amistades inquebrantables en relaciones de celos y desconfianzas. Que sea Pinocho quien construya a Gepetto una sillita de madera donde descansar apaciblemente las largas tardes de invierno, escuchando las historias de un Pepito Grillo enganchado al crack. ¡Qué los poetas del club celebren la vida, cual faunos entregados a una bacanal sin freno!

domingo, 21 de septiembre de 2014

Después de un año de telarañas, el circo de los horrores vuelve a abrir sus puertas.

Manifiéstense, pasen y vean.

Empezaremos con un manifiesto de Vicente Huidobro.

NON SERVIAM
Y he aquí que una buena mañana, después de una noche de preciosos sueños y delicadas pesadillas, el poeta se levanta y grita a la madre Natura: Non serviam.
Con toda la fuerza de sus pulmones, un eco traductor y optimista repite en las lejanías:«No te serviré».
La madre Natura iba ya a fulminar al joven poeta rebelde, cuando éste, quitándose el sombrero y haciendo un gracioso gesto, exclamó: «Eres una viejecita encantadora».
Ese non serviam quedó grabado en una mañana de la historia del mundo. No era un grito caprichoso, no era un acto de rebeldía superficial. Era el resultado de toda una evolución, la suma de múltiples experiencias.
El poeta, en plena conciencia de su pasado y de su futuro, lanzaba al mundo la declaración de su independencia frente a la Naturaleza.
Ya no quiere servirla más en calidad de esclavo.
El poeta dice a sus hermanos: «Hasta ahora no hemos hecho otra cosa que imitar al mundo en sus aspectos, no hemos creado nada. ¿Qué ha salido de nosotros que no estuviera antes parado ante nosotros, rodeando nuestros ojos, desafiando nuestros pies o nuestras manos?
»Hemos cantado a la Naturaleza (cosa que a ella bien poco le importa). Nunca hemos creado realidades propias, como ella lo hace o lo hizo en tiempos pasados, cuando era joven y llena de impulsos creadores.
»Hemos aceptado, sin mayor reflexión, el hecho de que no puede haber otras realidades que las que nos rodean, y no hemos pensado que nosotros también podemos crear realidades en un mundo nuestro, en un mundo que espera su fauna y su flora propias. Flora y fauna que sólo el poeta puede crear, por ese don especial que le dio la misma madre Naturaleza a él y únicamente a él».
Non serviam. No he de ser tu esclavo, madre Natura; seré tu amo. Te servirás de mí; está bien. No quiero y no puedo evitarlo; pero yo también me serviré de ti. Yo tendré mis árboles que no serán como los tuyos, tendré mis montañas, tendré mis ríos y mis mares, tendré mi cielo y mis estrellas.
Y ya no podrás decirme: «Ese árbol está mal, no me gusta ese cielo.... los míos son mejores».
Yo te responderé que mis cielos y mis árboles son los míos y no los tuyos y que no tienen por qué parecerse. Ya no podrás aplastar a nadie con tus pretensiones exageradas de vieja chocha y regalona. Ya nos escapamos de tu trampa.

Adiós, viejecita encantadora; adiós, madre y madrastra, no reniego ni te maldigo por los años de esclavitud a tu servicio. Ellos fueron la más preciosa enseñanza. Lo único que deseo es no olvidar nunca tus lecciones, pero ya tengo edad para andar solo por estos mundos. Por los tuyos y por los míos.
Una nueva era comienza. Al abrir sus puertas de jaspe, hinco una rodilla en tierra y te saludo muy respetuosamente.

Respuestas provisionales.

Quise escribir un manifiesto y el papel me hizo una pregunta que no supe responder. La vergüenza fue el silencio. A veces, junto al mar, recordaba a mi criatura expósita y me la figuraba cubierta de invierno. Vi formas de gasolina en su abrigo y eran tan parecidos el amanecer y el anochecer moribundo y recién nacido que advertí que no soy yo sino las estaciones, y que esto también pasará y volverá y pasará quién sabe cuántas veces. Pero no puedo escribir si no tengo los pies fríos y el papel espera una pregunta que no acierto a formular.
Esther.

Manifiesto Frankenstein.

Creo en una rosa de escándalo,
una rosa imponiendo su belleza
a una alcantarilla.
Creo en tu espada contra mi clavel,
en tus Soledades
y tus Galerías.
Creo que el que afana pretende
y quien agravia ofende.
Creo que el amor
está de su veneno armado,
que mi alma
os ha cortado a su medida,
que no me gustan las despedidas
y por eso nunca digo adiós.
Creo que la poesía
ya venía escondida en mi nombre
y que demasiadas pesadillas
atormentan mis noches.
Creo que no hay nada más punky
que un abanico de lunares
y que los sonetos
me gustan más que los romances.


Inma.