viernes, 2 de noviembre de 2012

Tales from the Feria

Se acabó el día de Difuntos. Los muertos han vuelto a sus respectivas criptas y los disfraces de catrina han sido borrados, las capas de vampiro colgadas detrás de las puertas y las caretas de fantasma nadie sabe dónde terminarían después de cuatro o cinco pociones mágicas.
Pero el miedo, como una niebla negra entre las lápidas de piedra, continúa. 
Esta es la siguiente tarea: escribir un relato de terror. Zombies, espectros y embargos por impago bailando una danza macabra a ritmo de sevillanas. 
Para que vayáis cogiendo fuerzas os dejo el relato de terror más corto de todos los tiempos. "Knock", escrito por Fredric Brown y publicado por primera vez en diciembre de 1948 en la revista Thrilling Wonder Stories. 

El último hombre sobre la tierra estaba sentado solo en una habitación. De repente llaman a la puerta.

Otras lecturillas recomendables son los cuentos de Allan Poe, por ejemplo "La muerte prematura"  o de Lovecraft, como "Arthur Jermyn".

Ahora, apartad del escritorio las cenizas del tío abuelo Cyrus, arrancaos las telarañas de los brazos y mojad vuestras plumas de pájaros del Estínfalo en sangre de virgen (si es que buscáis alguna, por aquí no encontraréis), para escribir el más escalofriante de los sucesos en un libro con páginas de piel humana.
¡Damas y caballeros, ríanse del miedo!

jueves, 20 de septiembre de 2012

No sé qué hacer con este cuerpo mío,
sólo a mí se parece cuando besa.
Corro mi casa como una loca,
mis dos trenzas por el suelo,
recién peinada.
Quiero tomar de ti lo que más amo,
pues me sacaste la desesperación
que amenazaba con romperme los sentidos.
Las coplas enlazadas
                 ciñeron un collar a mi garganta
y hay un oscuro llanto que no suena.
Suena la soledad de dios.
Sentimos la soledad de dos,
luchando cuerpo a cuerpo con la muerte.
Esto es ser hombre:
horror a manos llenas.



Doña Inés Toxicológica

viernes, 14 de septiembre de 2012

Te dije
que nunca resistí las despedidas,
prefiero tu recuerdo por mi casa
y tal vez todo cicatrice, algún día,
como la herida cierra sus bordes.
Yo soy un clown sentimental
y llevo el alma en el ojal
de la solapa,
recuérdate que padesco
e padescí
las penas que non meresco.
Triste es la situación
del que gozó de buena compañía
y la perdió por un motivo u otro.
Amor está de su veneno armado,
no os engañen las rosas.








Luis García Montero, Luis Rosales, Dámaso Alonso, Marqués de Santillana, Nicanor Parra y Góngora.











Inma



Durante aquel fugaz instante en que te amaba
trabajé el aire,
se lo entregué al viento,
me encontré frente a mí en una encrucijada,
y mi enemigo me cayó encima
con todo el peso de mi carne.
Una sombra más leve y más sencilla
que nace de tus piernas, se adelanta
exhumando ateridas margaritas;
casi eres realidad, apenas nido
de la prisa, del humo, del ruido.














Todos los versos pertenecen a poemas de Ángel González.








Inma
Besas como si fueses a comerme.
Dicen que tienes veneno en la piel. 
Tu silencio inmortal quiere que grite
y diste hielo a mi cantar,
pero vives, y el alma enamorada
aunque tarde en el mundo te ha encontrado.

Sé que te querré sin preguntas,
corazón coraza.
Sé que me querrás sin respuestas.
Se puede tener, en lo más profundo del alma,
un corazón cálido,
y sin embargo puede ser
que nadie acuda a él.

(Pero él extiende sus brazos,
abre al fin los dos brazos
y se entrega completo)
Este cuerpo que Dios pone en mis brazos,
a la luz de mis dedos
que arden como cirios
lo veo.














Blas de Otero, Radio Futura, Machado, Carolina Coronado, Benedetti, Van Gogh, Vicente Alexaindre, Emilio Prados, Gerardo Diego








Esther
A embestidas suaves y rosas, la
madrugada te iba poniendo nombres.
Es dulce, a través de las brumas ver nacer
espesos goterones de mermelada y sangre
que en curiosos islotes convierte el empedrado.
Las aguas más profundas no están en silencio.

Un sabor temprano de la muerte no es necesariamente una mala cosa.
Cuando duerman todos
saldré a la ventana.
Doce y media. Cómo ha pasado la hora.
La luna deja un cuchillo abandonado en el aire,
(Doce y media. Cómo han pasado los años.)
que siendo acecho de plomo quiere ser dolor de sangre.
He de morir de cosas así,
y todo cuanto po
demos hacer es seguir respirando.



Alberti, Baudelaire, Neruda, Rammstein, Bukowski, Machado, Kavafis, Lorca, Pizarnik e Ingrid Michaelson.




Esther

El río Guadalquivir va entre naranjos y olivos.
¡Y cómo siento el manantial aquí en mi corazón oscuro!
No se ve el agua.
-pero su presencia oscura
se baña
la desnudez eterna,
para la que el hombre es ciego.-
Los olivos subían y el río bajaba
Su callar es el mar, y su ceguera el cielo

Y gritas y brillas y saltas y te hundes y te oscureces,
 te encoges, te dilatas.
Hablas todas las lenguas y te callas.
Lloras intensamente.
Y yo, escondido, lo estoy mirando.
Tardes románticas tras la ventana.
Este río me atrae y me lleva
Pero no me importa:
Ya sé que eres tú y que yo podría ser como tú,
Y eso me basta, amigo, de verdad.
Sin relación, amigo en al belleza,
en la locura. Amigo en no querer ser nada más.
En no querer saber de nada más.
¡Ay, no poder quedarme vivo en ti!
Sin hambre, sed ni sueño,
Porque no quiero verte sino serte.
Ser en ti yo, vivir yo en ti,
Yo mismo, siempre.
Y siempre igual, siempre distinto,
Repetido y sin guía, siempre.

El hombre debería poder ser lo que desea.
Debería ser en la medida de su ilusión y deseo.
Entonces yo sería tú, que eres tú mismo.
Que eres lo deseado del total deseo.

El cuarto era pobre y ordinario,
oculto encima de la equívoca taberna.
Por la ventana se veía la calleja estrecha y sucia.
Desde abajo llegaban las voces de unos cuantos obreros
que se divertían jugando a cartas.

Y allí sobre el vulgar y humilde lecho
fue mío el cuerpo de amor,
y poseí los labios, voluptuosos y rosados,
de una embriaguez tal que,
incluso ahora al escribir
- ¡después de tantos años! –
en mi casa tan sola,
me embriago una vez más.



 Gerardo Ciego



Poemas frankensteins

Ante todo: perdón por la tardanza. Septiembre es un mes que provoca dilaciones. Ya sabéis, exámenes y esas cosas... pero, por fin, aquí os dejamos el resultado del trabajo de este último mes leyendo, releyendo, conjugando versos ajenos hasta conseguir un sentir propio...
Como siempre, dar las gracias a los valientes que se atreven, con nosotras, a jugar a la poesía: Gerardo Ciego, muchas gracias por tu colaboración, de verdad, ¡muchas gracias!
Y sin más dilación aquí os dejamos los poemas.
¡Pasen y lean!

jueves, 19 de julio de 2012

POEMAS FRANKENSTEIN

¡Tenemos nuevo ejercicio! Y esta vez, pero sin que sirva de precedente, no habrá que escribir ni una sola palabra. Os explico: coged todos los poemas que hayáis leído, o los que aún no habéis leído y siempre quisisteis leer; las letras de aquellas canciones que más os gustan, os divierten, o las que más odiáis; frases de películas... aquí, como siempre hemos dicho, todo lo bello está permitido. Lo único que hay que hacer es juntarlo todo y crear un nuevo poema con todo ese material. Osea, coger un verso de Machado, un estribillo de Sabina, incluso una frase de los Simpson (¿por qué no?) y hacer que tengan un nuevo sentido; crear un poema a partir de aquellas palabras que ya fueron escritas anteriormente y darles una nueva vida.
Espero que disfrutéis con este nuevo entretenimiento... así que: ¡a leer! y si os animáis a participar con nosotras podéis mandarnos vuestros poemas Frankesntein a t_es@hotmail.es y estaremos encantadas de publicarlos.
De nuevo, mil gracias a Helena, Mónica e Isabel por colaborar con nosotras con vuestros tautogramas... esperamos vuestros Frankenstein también, eh!

martes, 3 de julio de 2012

Renovado nuestro amor por los juegos de palabras...

... presentamos nuestros tautogramas.
Gracias y de nada a todas las sinvergüenza que os habéis animado a compartir con nosotras vuestro arte. Da gustito saber que no estamos solas en el vasto mundo de Internet.
¿Ha sido fácil? Supongo que no, para mí no, siempre es difícil encontrar las palabras adecuadas, pero no se lo digáis a nadie: el secreto está en fingir que sudamos poesía.

¡Disfrutad! ¡Pasen y vean!

A la limón.

(Cadáver exquisito)


Tanto tiempo tanteando tu torpeza,
temiendo tan trémula tibieza.
Todos tenemos tinieblas, 
todos tañimos tambores,
tañimos, temblamos, tiritamos,
tememos y tomamos,
tequila,
turquesas,
topacios,
¡Taxi!,
te tomo.
Torre,
te temo.
Tragos tremendos,
¿tiempos?...
torcidos.
Taurinas tardes tardutinas,
tardías....
¡Tu tía!
¡transparencias!

mmmmmmmmm







                                    Inma e Isabel.

Sin título.

Ante altivas asperezas, arrogantes alicatados,
astuta, anticipo actos
ardiente alegría ante acosos anticuados,
así, asombrada, alcanzo astros
atrás andan acechando amigos armados,
arpías amargadas aspirantes al asco,
ahora apago amenazas
ampliando amores,
al adorado abrigo amable,
ansiosa aguardo.



             
                                            Helena.

Tautograma tramposo.

Lejanía latente levando lastres.
Opacidad oculta obstruyendo objetos.
Vocablos versátiles vaciando versos.
Pasión perecedera poblando pechos.

Amor anestesiado añorando abrazos,
elogios extraviados esperando escrúpulos,
coplas ceñidas cantando calma,
días diáfanos doblando dudas.

Tú. Tímido, tosco, tenebroso.
Urdiendo utopías, usurpando universos.
Hiriendo, hediondo, hinchadas heridas.

Soledad soy. Sí, singularidad sublime.
Inexperta idealista, insomne inspirada.
Exhibicionista enmudecida, estéril enamorada.





                                                             Moni L.

¿Quién, yo?

¿Quién quiere quitarse,
quemarse quedándose quieto?
¿Quiénes querrían quebrarse?
¿Ayuda acaso acabarse, averiguarse
silencioso, sonsacándose secretos?

Dejé de dormir durante días,
durante décadas dicen.
Datos, datos, datos...
Zorras zozobrantes, zalameros, zarcillos, zapatos
y yerba y yerbabuena y ying yang.

Todo trampas, tenebrosos trucos,
traidoras trenzas tirantes,
tristes tertualianos tremendistas.
Este es el espectáculo esperado:
fieles faldas follándose flequillos farloperos.

Mirad, muchachos, mirad mis miedos.
Me marcho mañana, mientras, me muero.
Marcad mis mejillas, madres malditas,
luego, liberad los lazos, las lacias líneas.
No, ni nunca ni nadie, ni noviembre ni Navidad.

Chavales centenarios, cantad cualquier cosa:
cartas, circo, circonio, cabaret, celulosa.
Cansad cuerpos, cabezas. Caed, crujid.
Bailad. Bebed. Babas, balas, boquillas.
Reíd, rumberas, rimad.

¿Quién querría quitarse de esta vida?



                                                                                          Esther.

Tautograma.

Canta, corazón cansado,
cuando caigas,
cuando calles con culpable complicidad,
cuando cien criminales contigo colaboren
cortando calles,
contando cuentos,
cruzando cables...
Canta.
Corazas caen con canciones.
Corazones caen con cansancio.



                              Inma.

Tautograma

Entre encinas esculpidas espío
el estanque etéreo.
Enardecido, emergiendo en eclosión
existencialista. Efímera ebriedad.

El eco ensordecedor enmudece
el estallido estival. El engaño epicúreo
estremece. Estampas esperpénticas
explotan. Elocuencia estudiada.

Estrellas engalanadas en este encuentro
escondido. Electricidad espirada,
ebullición elicitada. Eternidad explayada.

Eufemismo eres, encantador;
esencia envenenada, entregada.
Enajenada excitación, esquizofrénica esperanza.



                                                                       Moni L.

Tautograma

Arrebata amapola al aire
aquel aroma anárquico
a ángeles atrevidos,
a agua, a árbol.
Arranca amapola al alba
algún adormilado alacrán,
abanica al asesino,
abandona al astracán.
Aprieta amapola al alma
hasta abrazar algo amargo,
hasta amanecer amarrada
a algún amante aficionado.



                                                     Inma.

Tautograma tramposo.

Donde de día duermes, despiertas de desencanto,
amaneces agarrado al alma, 
llorando. Llenando los laberintos
con cicuta, con cansancio. Callando.
Donde de día despiertas, duermen dos desengaños
abrazados al alba,
lamiéndose los labios.


                                              Inma.

Tautograma tramposo.

Arrebata amapola al aire
su silencio. Sopla,
rojo rumor reconocido, rugido
en el ensordecedor estruendo
de días despiertos, dormidos.
         


                           Inma.

lunes, 4 de junio de 2012

Tautogramas

Vamos a sacarle brillo a nuestro léxico con un juego de esos que nos gustan a nosotras. Tocan tautogramas. Viene del griego to autó (lo mismo) gramma (escrito, letra). Así que trinca una letra y repítete. En un tautograma, todas las palabras del texto o de cada verso empiezan por la misma letra, como en este soneto de Quevedo:

Antes alegre andaba, agora apenas
alcanzó alivio, ardiendo aprisionado;
armas a Antandra aumento acobardado;
aire abrazo, agua aprieto, aplico arenas.

Al áspid adormido, a las amenas
ascuas acerco atrevimiento alado:
alabanzas acuerdo al aclamado 
aspecto, a quien admira antigua Atenas.

Agora, amenazándome atrevido,
Amor aprieta aprisa arcos, aljaba;
aguardo al arrogante agradecido.

Apunta airado; al fin, amando, acaba
aqueste amante al árbol alto asido,
adonde alegre, ardiendo, antes amaba.

Sesenta y siete de sesenta y nueve palabras empezando con la "a". ¿Qué es esto, Quevedo? ¿Un tautograma tramposo? ¡Cómo sabes lo que nos gusta una fullería!

Animaos, aventureros. Abrid al abismo algún álbum, apuñaladlo a abstracciones. Andaremos aquí t_es@hormail.es, aguardando a algún atrevido.

martes, 24 de abril de 2012


SONETO REPRESENTABLE

- Hay que ver lo linda que fue la boda,
mi niña parecía una princesa...
Aunque, claro, no es ninguna sorpresa...
- ¿Qué? Pero... ¿quién dices que iba beoda?

- ¿Beoda? Tú, con los güisquis con soda.
¡Anda, qué no te enteras! Estás tiesa.
- ¿Borracha? No me lo creo. ¿Teresa?.
- Ya que lo mencionas, te cuento: toda

la noche se pasó hecha un esperpento.
Que sí, que se pasó de copas, chica.
- ¿Costa Rica? ¡Ah, sí! De ahí el acento.

- Tiran una bomba y ni te salpica.
No te enteras, pero yo no escarmiento.
- ¿Qué dices de un pimiento que te pica?


Inma






Un tunante de chaqueta y corbata,
un mangante que va de caballero,
un alma insana oculta su sombrero
que sólo obedece al oro y la plata.

Quiere ser león, pero es vulgar rata,
de todas las mentiras mensajero,
no quiere a los hombres, sólo al dinero,
la conciencia para él es una lata.

No vayas dándotelas de inocente,
conoces bien la ley y mejor su trampa
porque tu firma el papelajo estampa.

Te tiene ya bien calado la gente,
conocemos tu moral indecente
de padrino de la mafia y del hampa.


Inma

"Conozco la canción que estás cantando,
la he oído tantísimas veces...",
dices, muy bajo, mientras te estremeces
porque te pasa la muerte rozando.

En la radio Gloomy Sunday sonando.
Te dejas arrastrar como los peces
y en las corrientes del fonde te meces
y duermes, preguntándote hasta cuándo.

Y el polvillo posado en los estantes.
Y la florecilla recién cortada.
Y el traidor, y el amor y los amantes.

¡Ay, mi tentadora tumba callada!
Silencia estos murmullos incesantes. ¡
Ahógame en el seno de tu almohada!


Esther

miércoles, 21 de marzo de 2012

CESTA - ENAGUAS

Tapo esta cesta que contiene mi corazón con la tela de estas enaguas acostumbradas a sentir frío por fuera y por dentro calor. Eso es lo que quiero yo, que mi corazón arda en los infiernos para que la gente me admire como un ser de mirada gélida, imapsible para el mundo, aunque muera por dentro, son los dos lados de un abismo que debo sufrir hasta el último de mis días. Así he decidido vivir, aparentar no tener sentimiento alguno para luego en soledad despojarme de todo y mostrarme frente al espejo como soy realmente, el ente más atormentado de todos cuantos hay. Lady Ankas

ORUGA - ESPECIADO

Aquello con pinta de oruga desprendía un olor extraño, parecía estar especiado con vete a saber qué. Eso es algo normal si te vas un mes de mochilero por los Andes y los pueblos de la zona, pero no es normal si te lo pone tu hermana por delante diciendo que se ha apuntado a clases de cocina. No creo yo que ese curso para dominar las artes culinarias sea la mejor inversión que mi hermana ha hecho en su vida, pero cualquiera le dice nada con el genio que gasta. Ya la imagino poniendo el grito en el cielo porque no soy una buena hermana y no valoro su esfuerzo Pero no pasa nada, seguro que yo sí le saco rendimiento a aquellas clases de arte dramático que pagué y puedo fingir que la oruga especiada está rica cuando me haga probarla. Yo sí que sé invertir. Lady Ankas

ATAJO - AMIGO

Estaba claro que si quería ser su amigo ése no era el camino y debía encontrar un atajo, el curso iba pasando y yo seguía siendo, prácticamente, un perdedor. Y no hay nada peor que un perdedor cuando lo que realmente quieres es invitar a la jefa de las animadoras al baile de graduación. Por eso debía hacerme amigo de Michael, el chico más popular de todo el instituto. Soborné al chico que tenía la taquilla a su lado, me apunté a su clase de carpintería, incluso quise formar parte del equipo de fútbol. Pero todo eso era en vano, nada conseguía captar su atención hacia mí. Y fueron pasando los días y el destino se confirmó. No llevé a aquella chica al baile, es más, ella fue con Michael, estaba claro. Y yo fui sin pareja. Lady Ankas

Mi poema elegido (por Inma)

Soñé que tú me llevabas
por una blanca vereda,
en medio del campo verde,
hacia el azul de las sierras,
hacia los montes azules,
una mañana serena.

Sentí tu mano en la mía,
tu mano de compañera,
tu voz de niña en mi oído
como una campana nueva,
como una campana virgen
de un alba de primavera.
¡Eran tu voz y tu mano,
en sueños, tan verdaderas!...
Vive, esperanza: ¡quién sabe
lo que se traga la tierra!



Antonio Machado

Día Mundial de la Poesía

Hoy se celebra el Día Mundial de la Poesía y la sra. Irina Bokova (directora general de la UNESCO) ha escrito un mensaje en la página de las Naciones Unidas con ocasión de esta efeméride en el que nos habla de la importancia de la poesía tanto a nivel cultural como social... qué coñazo!! Ni siquiera pienso poner el link... a quien le interese que lo busque. Nosotras pensamos que no hay mejor manera de celebrar este día que leyendo poesía. Por tanto os animamos a que compartáis con nosotras los poemas que más os gusten: aquellos que más os han conmovido, o que os han hecho reír o llorar, propios o ajenos, clásicos o modernos, de amor o de sexo, de odio o de venganza... lo que sea. Lo importante es compartir, que es la mejor manera de vivir la poesía.

 

viernes, 16 de marzo de 2012

Un soneto me manda hacer Violante,
que en mi vida me he visto en tal aprieto;
catorce versos dicen que es soneto:
burla burlando van los tres de delante.

Yo pensé que no hallara consonante
y estoy a la mitad de otro cuarteto;
mas si me veo en el primer terceto
no hay cosa en los cuartetos que me espante.

Por el primer terceto voy entrando
y parece que entré con pie derecho,
pues fin con este verso le voy dando.

Ya estoy en el segundo, y aun sospecho
que voy los trece versos acabando;
contad si son catorce, y está hecho.


No se me ocurre mejor ejemplo que este poema del Fénix de las letras españolas para ilustrar cuál es el nuevo ejercicio en el que nos hemos embarcado.
Pues sí, nos hemos propuesto escribir un soneto o perecer en el intento. Bueno, quizás no es para tanto, perecer no creo que perezcamos; pero puedo asegurar que estamos llevando al límite nuestra salud mental con este nuevo reto.
Y recordad que podéis colaborar con nosotras tanto con este nuevo ejercicio como con los que se han publicado anteriormente. Si os decidís, mandadnos vuestros trabajos a t_es@hotmail.es y estaremos encantadas de publicarlos junto con los nuestros.

miércoles, 7 de marzo de 2012

¡Que estamos muy locas!


¡Que publicamos los ejercicios sin corregir!
Risas a parte, después de este largo paréntesis, que hemos hecho para dedicarnos de pleno a perder el tiempo, volvemos pues lo prometido es deuda.
Aquí está el producto de la improvisación, de un sorteo y un reloj. Sinceramente, esperamos que no sean muy severos en su juicio, señores. A veces, la literatura es una losa, otras un globo y otras, como esta, un juego.


¡Pongan en marcha los relojes!

¡Pasen y vean!

Nobleza - añejo

Se dijo, meneando su copa de coñac añejo, en su enorme mansión, propia de la más alta nobleza, que lo más probable era que en aquel preciso instante, toneladas de plebeyos estuviesen abandonando sus camas tiesas y poniéndose sus camisas raídas para recibir la dosis diaria de disciplina que necesitan.
Miró hacia atrás y ella aún estaba allí, desde la noche anterior, y por fin se iban a dormir.
Se dijo todo esto con una lata de cerveza de Lidl, en un piso que compartía con Cajasol.

Pero estaba de vacacione y ¡qué coño! era un rey.
Esther

Rayo - lana


El rayo de luz cayó directamente sobre ella, y su jersey de lana verde brilló haciendo que todo el mundo la mirase. Ésa era su noche. Lo notaba. Por eso llevaba aquel jersey que ella adoraba, a pesar de que todo el mundo le decía que era anticuado y que estaba lleno de pelotillas. A ella le gustaba, igual que los vaqueros despintados con una mancha de lejía en la pierna izquierda. Había vivido grandes noches con esos vaqueros, eran como una segunda piel cuando salía de fiesta y le daba pena deshacerse de ellos. Era su noche, y ella se había vestido para la ocasión.
Cogió su copa, bebió un trago largo y se soltó el pelo. Dejó la copa en una mesa y salió de la pista de baile, dirigiéndose a la sombra, confundiéndose con la multitud... Su jersey dejó de brillar cuando llegó a la salida.
Pensó que, si ésa era su noche, por qué iba a pasarla rodeada de desconocidos.
Inma

Nube - aroma.

Había una nube de moscas alrededor de su cabeza, todas impacientes, atraídas por el aroma de una idea.
Las pobres se estrangulaban entre los cabellos, desorientadas de hambre como estaban. Fue toda una tragedia para el mundo de las moscas, hubo muchas bajas y centenares de familias de moscas quedaron divididas.

Antes, las moscas acudían a la mierda, pero ahora, con todo el tema de la energía nuclear y las ondas de los teléfonos móviles se han hecho muy grandes, se han puesto boina de artista, copa de absenta y acuden a las ideas. Está realmente de moda: por todas partes venden caretas con trompas con pelo y ojos enormes.
Esther

Bicicleta - cáscaras



Ofrecía un imagen esperpéntica, entre triste y cómica, montada en su bicicleta con sus pendientes hechos de cáscaras de naranja y esa sonrisa siempre inocente.
En la residencia todo el mundo la quería y siempre tenían una palabra amable para ella. La cocinera le preparaba con esmero su plato favorito: tortilla de calamares. (No se atrevía a probar a qué rayos sabía aquello, pero como a ella le gustaba se lo preparaba de vez en cuando). La enfermera le llevaba recortes de revistas, sabía que le gustaba coleccionar fotos de manzanas y de Carmen Sevilla.
En fin, todo el mundo la quería y la cuidaba, aunque ella no lo notaba inmersa en su mundo de fantasía. Pero siempre respondía con una sonrisa cuando alguien le decía: “Mariquilla, ¡qué guapa estás esta mañana!”
Inma.

Campana - patio.

En los rincones más oscuros de este patio,
donde ya no llegan ni el repicar de las campanas, 
solo la sombra y la niebla,
están enterrados los restos
de quienes tuvieron un nombre.

Llevo todo un cementerio a cuestas
en el patio de la cárcel de mi cabeza.
Esther.

Taquicárdico - ceniza.


Se puso taquicárdico el día que se despertó y descubrió que tenía la boca llena de ceniza. Pero entonces decidió que, seguramente, no estaba despierto todavía sino que continuaba soñando. Recordó que alguna vez alguien le dijo que, para comprobar si estaba en un sueño, debía mirarse las manos. Y eso hizo. Eran las mismas manos de siempre, viejas y llenas de arrugas, con las uñas mordidas y los cinco dedos llenos de padrastros.
Decidió salir de la cama para ver qué sucedía, pero todo era normal: las piernas lo aguantaron como siempre, quejándose en las rodillas, y el suelo estaba frío como todas las mañanas.
Inma.