Se acabó el día de Difuntos. Los muertos han vuelto a sus respectivas criptas y los disfraces de catrina han sido borrados, las capas de vampiro colgadas detrás de las puertas y las caretas de fantasma nadie sabe dónde terminarían después de cuatro o cinco pociones mágicas.Pero el miedo, como una niebla negra entre las lápidas de piedra, continúa.
Esta es la siguiente tarea: escribir un relato de terror. Zombies, espectros y embargos por impago bailando una danza macabra a ritmo de sevillanas.
Para que vayáis cogiendo fuerzas os dejo el relato de terror más corto de todos los tiempos. "Knock", escrito por Fredric Brown y publicado por primera vez en diciembre de 1948 en la revista Thrilling Wonder Stories.
El último hombre sobre la tierra estaba sentado solo en una habitación. De repente llaman a la puerta.
Otras lecturillas recomendables son los cuentos de Allan Poe, por ejemplo "La muerte prematura" o de Lovecraft, como "Arthur Jermyn".Ahora, apartad del escritorio las cenizas del tío abuelo Cyrus, arrancaos las telarañas de los brazos y mojad vuestras plumas de pájaros del Estínfalo en sangre de virgen (si es que buscáis alguna, por aquí no encontraréis), para escribir el más escalofriante de los sucesos en un libro con páginas de piel humana.
¡Damas y caballeros, ríanse del miedo!




